
La defensa deJosé Bretón se ha encontrado con un muro en su tesis sobre la presunta manipulación de los restos de la hoguera de Las Quemadillas. El policía sombra ha sido concluyente y, a preguntas de Sánchez de Puerta, ha asegurado: «Le garantizo que la hoguera no se manipuló».
El agente ha manifestado que el hallazgo de la hoguera «fue una sorpresa» porque el acusado en ningún momento comunicó su existencia. «Yo toqué el suelo de la hogueray pude comprobar que aún acumulaba mucho calor, pero eso no es manipular», ha declarado.
Sánchez de Puerta le ha preguntado por las numerosas pisadas que aparecen en las 158 imágenes de la hoguera y el agente le ha contestado «¿Cómo vas a tomar muestras o se va a cuadricular la zona si no pisas?». Otro de los puntos de discrepancia ha sido el palo quemado que aparece en distintas posiciones en algunas de las imágenes y del que el agente ha manifestado «no tener conocimiento» que se usase para remover las cenizas como especula la defensa de Bretón.
Cadena de custodia
Otro de los puntos importantes de la declaración ha estado en las condiciones en las que se custodiaron los huesos hallados en esa hoguera. El agente ha asegurado que los huesos llegaron a Madrid a finales del mes de febrero y que, en todo momento, estuvieron custodiados bajo llave, negando la hipótesis del abogado de que hubo momentos en los que la caja que los contenía estuvo «encima del armario». «Allí había papeles por un traslado de sede. Nunca los restos», ha precisado.
El policía sombra también ha relatado, a preguntas del Ministerio Fiscal y la acusación particular, todo el proceso que se siguió para la solicitud de los restos óseos que solicitó Francisco Etxeberría. El agente ha manifestado que los restos estaban bajo llave y que fue el experto el que solicitó ver los huesos en directo. Para ello trajo esqueletos de niños de edades similares con los que comparó todas y cada una de las muestras.
Acerca de la muestra desaparecida número 8, el agente ha confirmado que éste se encontraba en una cajita dentro de otra caja, precintada, y que era un pequeño hueso que se empleó para realizar las pruebas de la utilización de acelerantes en la hoguera, motivo por el que se desintegró.
Junto a esto, el agente indicó que la técnico que erró en su informe, Josefina Lamas, apareció en la sala en la que Etxeberría practicaba las pruebas y que éste le ofreció participar en el análisis al que ésta se negó. «Recuerdo que ella le dijo tú haz tu informe y si discrepamos ya vendrá alguien que desempate».Además, el agente ha negado que la especialista fuera presionada y ha rechazado tener conocimiento tanto de la negativa del comisario Piedrabuena, que declara también hoy, para el traslado de los huesos a Madrid o de la prohibición de efectuar pruebas complementarias con cerdos, como sostiene la experito.
Lissette Garcia
RosasSinEspinas
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