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Erika Menéndez dijo a la Policía de Nueva York que ella fue quien empujó a las vías del metro a un hombre 
NUEVA YORK (AP) -- Una mujer aparentemente hispana que dijo a la Policía de Nueva York que ella fue quien empujó a las vías del metro a un hombre antes de morir arrollado por un tren fue acusada el sábado de homicidio por intolerancia.

Erika Menéndez, de 31 años, dijo a la Policía que lo hizo porque creía que el hombre era musulmán y que ella odia a los islámicos desde los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Menéndez estaba por escuchar los cargos el sábado en una audiencia, dijo el fiscal del distrito de Queens, Richard A. Brown.

La mujer dijo que empujó a Sen por la espalda, según las autoridades.

"Empujé a un musulmán a las vías del tren porque odio a los hindúes y musulmanes desde 2001, cuando derribaron las torres gemelas. Les he dado duro", dijo Menéndez a la Policía, de acuerdo con la fiscalía federal.

Sunando Sen murió el jueves en la noche al ser arrollado por el tren de la línea siete, que conecta Queens con Manhattan. Sen fue el segundo usuario que pierde la vida de una manera horripilante en diciembre en una estación del metro de Nueva York.

Sen era originario de India, pero la Policía dijo desconocer si era musulmán, hindú o de alguna otra fe. Tenía de 46 años de edad y era un residente de Queens. Sen dirigía un negocio de imprenta.

Si Menéndez es declarada culpable, podría ser sentenciada a una pena que va de 25 años de cárcel a cadena perpetua. No fue posible contactar a Menéndez para conocer sus declaraciones porque estaba bajo custodia. No estaba claro si ya tenía un abogado.

La Policía arrestó el sábado Menéndez después de que un transeúnte en una calle se percató que ella se parecía a la mujer en un video de seguridad tomado el jueves por la noche en la estación 40th Street/St-Lowry Street, en el barrio neoyorquino de Queens.

La víctima fue tirada a las vías del tren en una estación elevada. Según testigos, una mujer que refunfuñaba se levantó de una banca en el andén y empujó a Sen a las vías cuando el tren entraba a la estación. Ella huyó corriendo del lugar.

Ambos no se conocían, dijeron las autoridades. Los testigos afirmaron que la mujer y Sen no intercambiaron palabra alguna.

La Policía difundió un boceto de la mujer así como las imágenes de la cámara de video de seguridad en las que aparecía corriendo al exterior de la estación.

La Policía arrestó a la mujer el sábado por la mañana luego de que un transeúnte la reconociera en una calle de Brooklyn y llamó al número de emergencias 911.

La Policía acudió al lugar, confirmó su parecido y la llevó a una comisaría, donde ella hizo declaraciones implicándose en el crimen, dijo el vocero de la Policía de la ciudad, Paul Browne.

El fiscal de distrito dijo que no pueden tolerarse expresiones de intolerancia contra los musulmanes ni los hindúes. "La detenida está acusada de cometer lo que sería la peor pesadilla para cualquier usuario del metro", apuntó.

El 3 de diciembre, un hombre fue empujado a las vías del metro en Times Square ocasionando su muerte. Un vagabundo fue arrestado y acusado de haber empujado a la víctima a las vías. El hombre está en espera de juicio y argumentó que actuó en defensa propia.

El alcalde Michael Bloomberg pidió el viernes a los residentes de Nueva York que vean en perspectiva los crímenes en el metro. La noticia de la horrible muerte de Sen llegó mientras el alcalde ha insistido en que la cifra anual de homicidios de la ciudad ha bajado.

"Es un caso muy trágico, pero quiero que nos enfoquemos en la seguridad general de Nueva York en la actualidad", dijo Bloomberg a periodistas el viernes.
Sin embargo, los usuarios manifestaron su preocupación en torno a la seguridad en este sistema de transporte colectivo.

"La verdad sólo es un comentario muy triste sobre el mundo y sobre los seres humanos. Punto", dijo Howard Roth, quien utiliza el metro diariamente.
Sobre el empujón mortal, Roth dijo que le recordó un consejo: "Lo mejor es lo que dicen: No pararse cerca de la orilla y mantenerse alerta".

Las muertes de este tipo en el metro son extrañas, pero entre los casos notorios figura el de Kendra Webdale, una aspirante a guionista, quien murió luego de que un ex paciente psiquiátrico la empujó a las vías.

Ese caso impulsó a que se promulgara una ley estatal para aumentar la vigilancia de personas con problemas mentales a quienes se les ha permitido vivir fuera de las instituciones psiquiátricas.
WASHINGTON.- La secretaria de Salud de Estados Unidos prohibió sorpresivamente este miércoles la venta sin receta de la llamada píldora de la mañana siguiente, o píldora postcoital, al establecer que las jovencitas no deben tener la posibilidad de adquirirla por su cuenta.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) se aprestaba a eliminar un controvertido límite de edad y permitir que Plan B, el primer anticonceptivo de emergencia, pudiera ser adquirido sin receta por personas de cualquier edad.
Sin embargo, la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, intervino a último momento a pesar de la opinión de sus propios expertos.
Plan B seguirá detrás del mostrador de la farmacia y podrá ser adquirido sin receta por mayores de 17 años, a los que se exigirá un documento de identidad que demuestre su edad.
Sebelius argumentó que hay niñas de 11 años físicamente capaces de tener hijos, y el fabricante de Plan B no demostró que las jovencitas podían aprender a usar el producto correctamente y sin la guía de un adulto.
"Es de conocimiento general que existen diferencias cognoscitivas y de conducta significativas entre las adolescentes mayores y las niñas más jóvenes en edad reproductiva", dijo Sebelius en un comunicado. "No creo que se presentaran datos suficientes para sustentar el pedido de que Plan B pueda venderse sin receta a niñas con capacidad reproductiva de todas las edades".
Desde hace una década se impulsa la venta sin receta de las píldoras capaces de impedir el embarazo si se las toma a tiempo después de mantener relaciones sexuales sin protección. Muchos grupos médicos y que abogan por la salud de las mujeres sostienen que el acceso facilitado a esas píldoras permitiría reducir la elevada tasa de embarazos indeseados.





Lissette Garcia
RosasSinEspinas

PEARL HARBOR, Hawai.- El 7 de diciembre de 1941 fue el bombardeo de Pearl Harbor, y los sobrevivientes de ese día viajaron a Hawai este miércoles para conmemorar el 70° aniversario del ataque japonés que embarcó a Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Unos 120 sobrevivientes se sumarán al secretario de la Marina Ray Mabus, mandos militares y personalidades civiles para observar un minuto de silencio en Pearl Harbor a las 7:55 hora local (14:55 horas en Chile), el momento en que comenzó el ataque.

Unas 3.000 personas asistirán a la ceremonia, realizada anualmente frente al buque hundido USS Arizona y el monumento levantado sobre sus restos.

El destructor lanzamisiles USS Chung-Hoon, con base en Pearl Harbor, rendirá los honores de ordenanza al Arizona y sonará su sirena al comenzar el minuto de silencio a las 7:55, la hora que hace 70 años comenzaron a caer las primeras bombas y torpedos japoneses.

Cazas de combate F-22 de la Guardia Nacional de Hawai harán una pasada en formación de piloto desaparecido al concluir el minuto de silencio.

El ex combatiente de marina Mal Middlesworth, asignado al USS San Francisco cuando ocurrió el bombardeo, pronunciará el discurso magistral.

El Presidente Barack Obama ensalzó a los uniformados que soportaron el ataque, en una declaración que proclamó el miércoles "Día nacional de recuerdo de Pearl Harbor".

"Su tenacidad ayudó a definir la generación más grande y su valor fortificó a todos los que sirvieron en la Segunda Guerra Mundial. Como nación, vemos el 7 de diciembre como fuente de inspiración para fortificarnos con el ejemplo de estos patriotas y rendir tributo a todos los que se han sacrificado por nuestras libertades", agregó el Mandatario.






Lissette Garcia
RosasSinEspinas

Estados Unidos no sobrevivirá en su papel actual, como gran motor económico y faro de los valores democráticos, a menos que alcance un nuevo pacto nacional para contener las desigualdades y las injusticias sociales que se han ido acumulando, particularmente en los últimos años, ha advertido hoy Barack Obama en un discurso de tono populista en el que trató de perfilar su visión sobre el futuro de la nación. “Nuestro éxito no ha radicado en la supervivencia de los más fuertes, sino en la construcción de una sociedad en la que todos salimos ganando”, dijo.

“Si queremos seriamente reconstruir nuestra clase media, no podemos volver a esa economía de que cada cual se arregle como pueda. Eso no crea una economía fuerte. Eso solo resulta en una economía que no invierte en el futuro de la gente. Eso no crea prosperidad. Eso creo beneficios para unos pocos de nuestros ciudadanos”, manifestó el presidente, quien mencionó las cifras de que un 0,1% de la población tiene unos ingresos medios anuales de 27 millones de dólares y que el ejecutivo promedio, que hace una década ganaba 30 veces más que sus trabajadores, hoy recibe 110 veces más.

“Esa clase de desigualdad nos perjudica porque la clase media ya no es capaz de comprar los bienes que producimos. Esa desigualdad distorsiona nuestra democracia porque le da una representación desproporcionada a unos pocos. Y, más importante aún, esa clase de desigualdad viola la promesa que radica en el corazón de América: que este es el país en el que, si lo intentas, puedes triunfar”.

Si queremos seriamente reconstruir nuestra clase media, no podemos volver a esa economía de que cada cual se arregle como pueda
Esa economía y esa desigualdad, sostuvo Obama, reducirán a la larga la confianza que los norteamericanos tienen en su país, eliminarán la solidaridad imprescindible entre los ciudadanos y, en última instancia, acabarán por impedir a Estados Unidos competir adecuadamente en la compleja disputa por el liderazgo con países como China, India y otras potencias emergentes.

Para pronunciar este discurso Obama se fue hasta la recóndito ciudad de Osawatomie, en Kansas. No fue una elección a ciegas. Kansas es el lugar de origen de la familia de su madre blanca. “Yo recibí ni nombre de mi padre, pero mi acento y mis valores, de mi madre”, recordó. Pero ese lugar fue elegido, sobre todo, porque en esa misma localidad pronunció en 1910 el presidente Teddy Roosevelt un discurso, conocido como el del Nuevo Nacionalismo, en el que hizo una memorable defensa de la justicia distributiva.

Puesto que este país, no sólo no está peleado con su historia, sino que acude a ella periódicamente como fuente de inspiración, Obama ha querido recordar la vigencia de aquellas palabras de Roosevelt, un republicano, sobre la necesidad de un capitalismo sometido a la supervisión del Gobierno y obligado a satisfacer las necesidades de las mayorías.

Ese es el modelo que Obama ofrece también ahora a este país en un momento en el que una grave crisis económica, provocada por el caos de la industria financiera, y la proliferación de movimientos populares como los del Tea Party y Ocupa Wall Street han puesto en el primer plano la frustración de los ciudadanos por los desequilibrios que en época de bonanza se toleraban de mejor grado.

“Estados Unidos es más grande cuando todo el mundo juega de acuerdo a las mismas reglas, cuando todo el mundo tiene una oportunidad y cuando todo el mundo recibe una parte”, aseguró el presidente.

Para conseguirlo, añadió, es necesario darle un papel al Estado. “Las empresas, no el Gobierno, serán siempre los generadores de buenos empleos. Pero, como nación, tenemos que estar juntos, a través de nuestro Gobierno, para crear las condiciones en las que tanto trabajadores como empresarios puedan tener éxito”.

Obama ha sido calificado en el pasado de comunista por defender posiciones similares. Se le acusado de promover la lucha de clases y de destruir la libertad económica. Se defendió diciendo que los auténticos valores americanos son los de preocuparse por el destino colectivo –“todos nos jugamos algo en el triunfo del otro”- y que el verdadero patriotismo es el de conseguir, mediante una mejor educación, que las empresas norteamericanas vuelvan a contratar a trabajadores norteamericanos.

Más inversión pública en la formación de los ciudadanos del futuro, una política fiscal más justa, un mayor control de la actividad de los bancos para asegurarse de que trabajan a favor del bien común. Esas son las propuestas presentadas ayer y las que, seguramente, dominarán la campaña de reelección de Obama. Es justo preguntarse por qué no se ha avanzado en esa dirección en estos tres años de su Administración. La respuesta de la Casa Blanca sería: el obstruccionismo de la oposición.




Lissette Garcia
RosasSinEspinas

Nueva York – Si tiene problemas pagando el alquiler, no está solo. "Hay mucha gente que no puede pagar el alquiler porque ha perdido su empleo, o porque su renta sigue subiendo, pero su sueldo no", dice la abogada Marika Dias, quien trabaja con la organización Se Hace Camino New York (www.maketheroad.org). "Es un problema cada vez más grande", apunta.
Sin embargo, hay ayuda. No importa si vive en una vivienda pública, en un apartamento con renta controlada o estabilizada, o en un apartamento a precio de mercado, existen programas de asistencia temporal.
La Ciudad, por ejemplo, tiene un programa de asistencia para adultos solteros y familias.
La Administración de Recursos Humanos (HRA), una agencia municipal, ayuda a cubrir deudas de renta atrasada a inquilinos que tienen un contrato de arrendamiento o que han sido desalojadas, pero cuyos propietarios están dispuestos a seguir alquilando el apartamento.
La ayuda está disponible tanto para los beneficiarios de asistencia pública como para personas no elegibles para la asistencia pública.
Sin embargo, para ser elegible, el solicitante tiene que demostrar que tiene la capacidad de pagar el alquiler en el futuro. También tiene que mostrar a HRA que no tiene otra forma de pagar la deuda, incluyendo reembolsos de los impuestos.
Si recibe asistencia pública, puede calificar para recibir otra clase de ayuda: Servicios de Prevención de la Familia de Desalojo (FEPS). Este servicio le proporciona un suplemento mensual de alquiler (además de su subsidio de vivienda) y pago del alquiler atrasado (hasta $7,000). Entre los requisitios un adulto con hijos en casa menores de 18 años, o un menor de 19 años en la escuela secundaria. Además, tiene que haber sido demandado por alquiler atrasado.
Si aún no ha sido demandado, los exoertos recomiendan hablar con el propietario para llegar a un acuerdo amigable, pues los procedimientos legales en cortes de viviendas quedan en el récord del inquilino, afectando futuros acuerdos de arrendamiento.
Si está viviendo en un apartamento en malas condiciones, esto puede ser una defensa legal para obtener una reducción en la deuda de alquiler atrasado. El alquiler puede ser reducido del 2% al 50% dependiendo de la gravedad de las condiciones.
Para obtener una lista de servicios legales o de organizaciones de base comunitaria aprobada por el estado de Nueva York para manejar aplicaciones de FEPS, o llame al 311. También puede llamar al 311 para comunicarse con el Centro de Trabajo HRA en su área y solicitar una ayuda.
A DONDE ACUDIR
- Si está en peligro de perder su hogar por no pagar la renta, puede recibir asesoría sobre viviendas y asesoría legal gratuita llamando al 311 o visitando al www.nyc.gov
- El programa Homebase les asigna a los inquilinos que corren el riesgo de quedar desalojados un administrador de casos que coordina varios servicios, incluyendo ayudas para pagar alquiler atrasado. Para encontrar una oficina cerca http://www.nyc.gov
- El Departamento de Servicios a Desamparados (DHS) tiene oficinas de Servicios Legales Contra el Desalojo en todos los condados para ayudar a las familias con hijos a evitar perder su vivienda. Para encontrar la oficina más cercana a usted, llame al 311
- Para recibir asesoría legal para evitar el desalojo visite el NYC Affordable Housing Resource Center en www.nyc.gov
- Para obtener respuestas sobre el corte de viviendas visite a Housing Court Answers www.cwtfhc.org/ ó llame al teléfono (212) 962-4795.
- Catholic Charities puede proveer un ayuda. Su línea de asistencia es el (212) 371-1000, x 2499.
- Personas mayores con bajos ingresos que viven en apartamentos de renta controlada o estabilizada puede recibir ayuda por medio de un progama SCRIE www.nyc.gov
- Personas discapacitadas pueden conseguir ayuda en www.housingnyc.com



Lissette Garcia
RosasSinEspinas

Una multitud de indignados ha tomado la noche del sábado uno de los centros neurálgicos del capitalismo, la icónica plaza de Times Square, con sus neones y sus carteles luminosos. Entre los logotipos de las mayores corporaciones internacionales, los manifestantes han clamado contra los bancos, contra los gobernantes y contra la desigualdad de recursos, coreando el que ya es su lema preferido: "Nosotros somos el 99%". Pedían a la ciudadanía norteamericana que les apoyara a privar de su poder político al 1% que más recursos tiene en este país. Una jornada en la que también se han producido detenciones, aunque en un número mucho inferior a los 700 arrestos de hace unas semanas. Fuentes policiales confirmaron a Efe que el total de detenidos a lo largo de la jornada asciende a 74, de los que 42 fueron arrestados por desorden público en el área de Times Square al final del día y "después de haber recibido varias advertencias para que se dispersaran". Dos agentes de la Policía fueron hospitalizados por las heridas que sufrieron cuando los manifestantes intentaban derribar las barreras de seguridad.

La protesta de los indignados, al minuto

A excepción de las celebraciones de fin de año, pocas veces se había visto a tante gente en esta plaza, que es una de las más visitadas por los turistas en Nueva York. Aseguraban algunas cadenas de televisión locales que había unas 10.000 personas concentradas, una cifra que la policía no ha confirmado ni desmentido. Cuando los indignados han comenzado a llegar a la plaza, a las cinco de la tarde (11 de la noche en la España peninsular) las marquesinas de Times Square les han recibido con un anuncio: "El movimiento Ocupa Wall Street se convierte en global".

Ese titular ha sido motivo de celebración y alegría en una multitud que se ha mantenido festiva durante la concentración, frente a un robusto dispositivo de agentes del orden y diversos arrestos por traspaso del perímetro policial. Los agentes habían delimitado con vallas un recinto muy discreto que en media hora ha quedado toalmente rebasado. Los ocupantes de Times Square han tomado la plaza desde casi todas las calles y avenidas aledañas, parapetados en las aceras en principio, y cortando la Séptima avenida al final.

"Es impresionante ver cómo la gente despierta y reacciona", decía Emma Alpert, estudiante de 26 años, que ve un mal futuro laboral por delante. "Espero que el resto del mundo esté contento al ver que, por fin, los americanos hemos despertado, que por fin nos damos cuenta de qué injustas son las cosas. Me gustaría que todo el país reaccione al ver esta concentración".

En esta plaza donde lucen los iconos más representativos del consumismo (Starbucks, McDonald's, Levi's, Nasdaq, Toys 'R Us) los indignados exhibían lo que para ellos son los símbolos de la resistencia: caretas del grupo de hackers y activistas Anonymous; chapas con la faz del soldado Bradley Manning y banderas del Che Guevara. "Wall Street ha matado al sueño americano", rezaba una pancarta.

Había lemas muy variados. "La deuda es esclavitud", "No somos vuestros esclavos", "No rescatéis bancos, rescatad personas", "Cría bancos y te comerás sus crisis", "Despierta, América", "Más impuestos para los ricos", "Acabamos de empezar". Y la cifra más ubicua: "Todos somos el 99%".

La multitud era heterogénea. Sobre todo había jóvenes, pero algunos ancianos también. "Los mayores también estamos hartos de tanta corrupción", decía Michael Miller, un jubilado de 62 años. "Los grandes grupos financieros y sus intereses dominan a los políticos. A todos. Es hora de que la gente, jóvenes y mayores, despierte y cambie esta situación".

La concurrencia de hoy ha sido una demostración de fuerza por parte de un movimiento que desde hace un mes ha ocupado una pequeña plaza entre Wall Street y la Zona Cero, en Manhattan. En los mapas se conoce a ese recinto como Zucotti Park. Los indignados lo llaman "plaza de la libertad".

Por la mañana, los indignados habían recorrido el espacio entre esa plaza y Washington Square, con un improvisado recorrido por la zona financiera de Manhattan, deambulando de sucursal bancaria en sucursal bancaria, protestando contra los bancos. Algunos de los manifestantes marchaban con trajes y corbatas comprados en tiendas de segunda mano, disfrazados de banqueros, pidiendo a la opinión pública que no les juzgue por su atuendo o sus apariencias.



Movilización menor en la capital

Unas 500 personas participaron en la “marcha de los bancos” que recorrió por la mañana del sábado el centro de Washington, según estimaciones del Ayuntamiento de la capital. Los manifestantes, siguiendo el ejemplo de Nueva York semanas atrás, pretendían desplazarse a varias sucursales bancarias para retirar dinero y cerrar sus cuentas. No lo lograron. Los portavoces de Ocupa DC informan que los bancos cerraron antes de que llegaran.

La falta de un mensaje y objetivos concretos ha podido pasar factura al movimiento Ocupa DC, con mucho menos poder de convocatoria que las concentraciones de hace apenas una semana. En Washington, el movimiento todavía cuenta con dos sedes distintas. Una de ellas permanece en Freedom Plaza, “ocupada” el pasado 6 de octubre con motivo de los primeros 10 años de la guerra de Afganistán y contra el nuevo presupuesto federal. El calendario hizo que coincidiera con las protestas de Ocupa Wall Street en Nueva York, que inspiraron una réplica en la capital.

Sin embargo, el grupo Stop the Machine que mantiene un reducido campamento en un parque cercano, todavía no se ha unido a los manifestantes de Freedom Plaza. La separación de los dos organizadores principales ha impedido que este 15 de octubre, cuando había un “llamamiento global por el cambio”, no lograran convocar a los centenares personas que se manifestaron hace una semana por las calles principales de Washington y que llegaron a marchar frente a la Casa Blanca.

Tampoco pudieron aprovechar la llegada de miles de personas a la capital con motivo de la manifestación por el empleo convocada por los principales sindicatos del país. Cerca de dos millares de manifestantes se concentraron en el National Mall durante los discursos de personalidades como el reverendo y activista Al Sharpton, el alcalde de Washington Vincent Gray o la Secretaria de Empleo Hilda Solís. El éxito de esta manifestación, por otro lado, no puede vincularse a las protestas del 15 de octubre, al estar convocada desde hace meses con motivo de la inauguración del monumento a Martin Luther King, que tendrá lugar este domingo.


Lissette Garcia
RosasSinEspinas

La noche del jueves al viernes se presentaba larga para los cientos de indignados del movimiento Ocupa Wall Street que desde hace casi cuatro semanas duermen en el parque Zuccotti, en el corazón del distrito financiero de Nueva York. La tensión en la que también se conoce como plaza de la Libertad se dejaba sentir después de un largo día de organización y preparativos ante la crónica de lo que parecía una muerte anunciada, tras las palabras de Richard B. Clark, consejero delegado de Brookfield Properties. El pasado martes, el responsable de la empresa propietaria del parque Zuccotti, (de propiedad privada pero de uso público y cuya anómala normativa ha mantenido a los ocupantes en un extraño limbo legal hasta ahora) envió una carta a la policía quejándose por no poder limpiar el parque desde el comienzo de la acampada. Las labores de limpieza estaban previstas para hoy, pero una nota difundida por el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, ha informado de su aplazamiento.

“Estamos muy preocupados por los peligros que suponen los daños que puede haber sufrido el parque y por los materiales y los equipos que han llevado los manifestantes”, decía la misiva enviada el martes por Clark. “Después de semanas de ocupación, las condiciones de seguridad y de higiene han empeorado. Hemos recibido cientos de llamadas y de e-mails de vecinos y trabajadores del barrio. Se quejan de las muchas leyes que se están quebrantando, desde obscenidad, gente metiéndose mano, uso de drogas y alcohol a ruido a todas horas, condiciones insalubres y olores ofensivos”.Entre los temores expresados por los propietarios destaca el miedo que puebla el siglo XXI: el terrorismo. “Nos preocupan los continuos paquetes que llegan a la plaza. […] Ninguno está siendo escaneado por nuestros equipos de seguridad o por la policía y podrían contener materiales dañinos. El parque está en el distrito financiero y eso hace que estás actividades sean particularmente preocupantes”.

Y es cierto que desde que comenzó la acampada en contra de Wall Street y su poder financiero no paran de llegar paquetes al área: esta reportera ha visto llover cajas y cajas de pizzas, bocadillos, ensaladas y donaciones de ropa de abrigo en grandes cantidades. Pero en una ciudad marcada por el 11S, y en un parque situado a escasos metros de la Zona Cero, sin duda esa alarma resuena con fuerza en las autoridades locales.

Normas de acampada

Hace dos semanas se instaló una placa nueva en la entrada que prohibía expresamente la utilización de sacos de dormir, tumbarse en el suelo y almacenar cosas sobre bancos y mesas, es decir, todo lo que hacen quienes han decidido instalarse allí. “Pusieron esa placa y no pasó nada pero ahora parece claro que sí quieren hacernos cumplir esas nuevas normas”, explicaba a este diario Thorin Caristo, del equipo de prensa.La primera reacción a las palabras de Bloomberg fue desafiarle organizando brigadas de limpieza propias. Tras un llamamiento vía Twitter para que la gente donara escobas, fregonas y detergentes, el jueves por la tarde, un ejército de indignados le sacó brillo al lugar, reorganizó el campamento y gran parte de las cosas se trasladaron a un almacén cercano. “Ya hemos limpiado nosotros y no tenemos ninguna intención de irnos. Les vamos a permitir que limpien la plaza por tercios si quieren, pero en ningún momento vamos a dejarla completamente vacía. Formaremos una cadena humana. Hay mucha gente dispuesta a que la arresten pero el mundo enteró nos estará mirando”, explicaba Caristo. Los indignados neoyorquinos también pidieron el apoyo de los ciudadano.

Por la tarde, Scott M. Stringer, presidente del barrio de Manhattan, exhortó al ayuntamiento a que llegara a un acuerdo con los manifestantes mientras que la American Civil Liberties Union, dedicada a la defensa de los derechos constitucionales de los estadounidenses, publicaba un comunicado en el que decía: “La ciudad no puede utilizar la limpieza como una excusa para arrestos masivos. Hacerlo significaría violar la primera enmienda de la constitución (el derecho a la libertad de expresión, de asamblea, de asociación, prensa y religión) y el espíritu de la disensión”.

El jueves por la noche, con más de mil personas circulando por la plaza, la tensión y el cansancio se dejaban sentir incluso con pequeñas broncas entre algunos indignados, aunque en la asamblea general se habló con entusiasmo de los preparativos para seguir con la protesta, en concreto de las diferentes acciones previstas dentro de la convocatoria internacional del 15 de octubre ‘Unidos por un cambio global’, que espera reunir a miles de personas en Times Square el sábado por la tarde. La noticia del aplazamiento de las labores de limpieza, sin embargo, ha provocado el clamor de los acampados en el parque Zuccotti.


Lissette Garcia
RosasSinEspinas