.: Mujer
Arrow
HOY ES:

Mis Reflexiones...

*
Estás en la sección con etiqueta de: Showing posts with label Mujer. Show all posts

Como si no fuera poco, la menor también fue sancionada con 8 meses de arresto en un centro de menores. Insólita e increíble es la noticia que este miércoles publicó la agencia EFE respecto al particular castigo que tendrá que sufrir una menor de 15 años en las Islas Maldivas. Se trata de una niña que fue violada por su padrastro y que por el hecho de haber mantenido relaciones sexuales con éste último antes del matrimonio fue condenada por la policía a 100 latigazos. Ahora dicha sentencia vino acompañada de un detalle. Y es que la insólita medida en contra de esta pequeña podrá ser cumplida sólo cuando ella cumpla los 18 años de edad. Mientras tanto, la niña igualmente tendrá que sufrir el peso de la ley, ya que también se le otorgó un arresto de 8 meses en un centro de menores. Sobre el padrastro violador, fuentes contaron al mismo medio que éste fue imputado por la policía por violar a la niña y también por asesinar a un bebé que tuvieron ambos, el cual fue enterrado en el patio de su casa. El aterrador hecho entre esta menor de 15 años y su padrastro ocurre en una isla del océano índico en la que rige la religión islámica. Lissette Garcia RosasSinEspinas


Eran sus primeras vacaciones en el extranjero, por lo que estaba convencida de que serían inolvidables. Y así ocurrió, pero no precisamente por lo bien que lo pasó, sino que porque regresó a su casa sintiéndose un verdadero monstruo.

En septiembre de 2010, Jade Torry cruzó el océano Atlántico junto a su novio Luke Sheppard y Cameron, el hijo de ambos, para divertirse en Disney World de Florida, Estados Unidos. En ese entonces, la joven británica tenía 20 años y pesaba 100 kilos, los que en gran parte se debían a las 3.000 calorías diarias que acostumbraba a ingerir.

Sin embargo, para ella su físico no era un mayor problema y sólo quería disfrutar al máximo de todas las entretenciones, por lo que junto a su novio se puso en la fila para subirse a la montaña rusa. Todo iba bien hasta que unos empleados del parque de diversiones se acercaron a ella para decirle que quizás era demasiado gorda para hacer uso del juego.

"Mientras hacía fila para subirme a la montaña rusa, me pidieron que me hiciera a un lado. Dijeron que quizás era demasiado grande, por lo que necesitaban medirme", relató la joven al "Daily Mail", el periódico que rescató su historia.

Jade tuvo que aguantar el "análisis" de los empleados de Disney, hasta que finalmente la dejaron subir al juego. Eso sí, tuvo que ser ubicada en un asiento especial para personas gordas. "Todo esto pasó frente a la mirada de las demás personas. Estaba muy avergonzada", confesó.

La joven británica agregó que el episodio la dejó tan humillada, que lloró durante todo el tiempo que duró el viaje en la montaña rusa. "Simulaba que lo hacía porque sentía miedo", contó.

Convencida de que lo peor ya había pasado, Jade y Luke se dirigieron hacia un tobogán de agua. Se subieron a los flotadores y de pronto la joven quedó atascada muy cerca de un mirador donde varias personas estaban observando. "Estuve atorada por alrededor de cuatro minutos, sintiéndome mortificada", dijo.

Y aunque ambos episodios realmente le arruinaron sus vacaciones, la joven sacó una lección de ellas. "Fue una llamada para despertarme. Pensé 'si soy considerada una gorda en América, realmente debo estarlo'", señaló. Por esta razón, al regresar a su país tomó las primeras decisiones que cambiarían su vida: se unió a una organización para perder peso y modificó su dieta.

De 3.000 a 1.500 calorías

Antes de viajar a Disney World, Jade solía comer tres cenas: una en su casa, otra en la de Luke, para terminar comprando pollo con papas fritas.

"Me sentía cómoda comiendo y sólo ansiaba comer todo el tiempo. Me llenaba de chocolate, cosas de bajo valor alimenticio y helados", relató. Asimismo, no le gustaba hacer ejercicio y al caminar se quedaba sin aliento.

La joven se dio cuenta de esta realidad y trabajó en un plan de alimentación en el que sustituyó el chocolate y las porciones extra grandes, por otras más pequeñas, frutas y snacks bajos en calorías. En otras palabras, disminuyó su ingesta diaria de calorías de 3.000 a 1.500.

Jade quiso compartir sus avances con sus amigos de Facebook. Así, en enero de 2011 publicó una fotografía en la que aparece con 11 kilos menos y otra dos meses después en la que muestra que ya había bajado 17 kilos. "Todo lo que puedo decir es que la única manera de tener éxito es creer y ser honesta contigo misma", comenta en ellas.

La joven británica perdió un total de 44 kilos, quedando cambiada. “Algunos de los amigos de Luke que no me veían desde hace un año, casi no me reconocen", afirmó. Asimismo, afirma que ahora está llena de energía y puede encargarse con mucho más ánimo de las labores de la casa.

Jade también aprovechó de saldar una deuda pendiente que tenía con Disney World, por lo que un año después junto a su novio visitó Disney Land París. "Fue lindo regresar con mi cabeza en alto y disfrutar de todos los juegos que quisiera", aseguró.



Lissette Garcia
RosasSinEspinas

La pregunta es clara y directa y a más de alguna, en esta situación, se le ha cruzado por la mente, quizás, semiconsciente de que algo no está bien.

La respuesta es igual de franca: “Considero que nadie puede exigirte nada. Cuando hay amor no hay exigencias, ni condiciones, pero si hay conciencia, ayuda y verdad”, responde Teresa Fernández, terapeuta en Desarrollo Femenino Sagrado.

El tema no es fácil y está instalado en muchas relaciones de pareja, donde la dependencia también es algo presente. Por eso, frente a una petición de este tipo, los análisis son muchos: la pareja lo plantea como una exigencia para estar juntos o la pareja, en el ámbito del amor, hace un comentario sobre el sobrepeso y lo hace desde la honestidad y preocupación por ti.

“Si lo comunica en buena forma, quiere decir que no nos estamos cuidando debidamente y esa honestidad es porque él es tu compañero y amigo, que te quiere ayudar a mejorar en varios aspectos de tu vida”, dice la terapeuta.

En ese sentido, Teresa explica que es importante entender que al estar en pareja se comparte en “cuerpo y alma”, por lo que si uno se preocupa del estado físico también está cuidando la relación de pareja.

“Una pareja te ayuda a ver aspectos tuyos que no te gustan. Es como un espejo y eso nos permite crecer y su opinión valdrá, siempre y cuando, sea con amor y no por beneficio propio”, distingue.

Claro, el cómo una mujer tome el comentario dependerá de la intención que haya detrás. Para Teresa Fernández existen los hombres que quieren que su pareja brille y la incentivan a que saque provecho de sus cualidades. Y otros, que son inseguros y están demasiado preocupados por la imagen.

“En ese caso es probable que si su pareja no cumple con los niveles que para él son socialmente aceptados quiera cambiar su imagen”, advierte.

¿De quién es el cuerpo?

Rodrigo Silva Ortúzar, coach ontológico profesional y creador de programas de liderazgo femenino (rsilva@insideout.cl) aborda desde otro punto de vista la situación.

“Si un hombre pide a su mujer que sea flaca, y ella dice que sí, automáticamente le ha hecho una promesa a su pareja y con una promesa, nace un derecho a exigir o reclamar su cumplimiento”.

Pero el escenario será distinto si el hombre tiene la expectativa de que su pareja esté flaca. “Una expectativa, a diferencia de una promesa, no da cabida a un derecho, ni menos a exigir, pues en ese caso, ella no se ha comprometido a nada”, señala.

Entonces el asunto se volverá complejo dependiendo de la respuesta que tenga la afectada. Porque si se promete bajar de peso se deberá cumplir en una fecha, un peso y talla determinada.

“Entre más detalladas sean las condiciones de satisfacción, menos paso a confusiones posteriores habrán”, indica el coach.

Pero el dilema está en esclarecer el ¿por qué las mujeres aceptamos que nos digan cómo nos tenemos que ver? ¿de quién es el cuerpo?

“Ojo, que no todas aceptan que les digan cómo se tienen que ver. Quienes lo aceptan, es decir, dicen que sí, cuando en el fondo quieren decir que no, es porque tienen una baja autoestima y poco conocimiento de sí mismas, por lo que para ser validadas por su pareja, aceptan las condiciones de él”, reflexiona.

Por tanto, añade, a mayor baja autoestima se aceptarán sin cuestionamientos que le digan como se deben ver.

“Lo peor de esto, es que lamentablemente esta exigencia afecta directamente la dignidad de una mujer. Mientras ellas no aprendan a aceptarse y conocerse a sí mismas primero, aceptarán cualquier indicación de la pareja”, anota.


La buena facha


La belleza es un concepto cultural y se quiera o no, hombres y mujeres son bombardeados con publicidad e imágenes de cuerpos “perfectos”, que influyen en que las personas se formen una imagen mental de cómo debería ser físicamente su pareja.

Rodrigo Silva explica que el hombre dominado por su ego querrá tener a su lado una mujer de acuerdo a la imagen y expectativa que él e inconscientemente se ha creado.

“Entonces, asumen que si la sociedad me indica que mi mujer debería tener tal imagen, tengo el derecho a decidir como ella debería verse”.

Sin embargo, hoy lo mismo estaría pasando a la inversa. Es decir, las mujeres también están exigiendo que los cuerpos de sus parejas estén en “buena forma”.

En ese sentido, Teresa Fernández llama a aprender a encantar a la pareja con los recursos y calidades que existen desde el interior de cada mujer que van más allá de una "imagen".

“Una mujer no necesita una edad determinada o un cuerpo perfecto para ser y sentirse atractiva y sexy. Si ella se siente bien como es también proyectará esa seguridad en su pareja o al contrario, hay quienes teniendo una buena facha se sienten poco atractivas porque seguramente han descuidado su verdadera riqueza interior”, propone.

Lo que queda claro, entonces es que nadie puede exigirte nada y las consecuencias de esa petición dependerán de la respuesta que uno dé a las exigencias y expectativas de otro.

“Puedes aceptar un comentario, pero siempre debes expresar si estás en acuerdo o desacuerdo con su opinión”, anima la experta en desarrollo femenino.

Es que lo más importante, dice el coach Rodrigo Silva, será no alimentar falsas expectativas contigo mismo ni con tu pareja. “Las expectativas, sean en el ámbito que sean, son la semilla de todo sufrimiento”.




Lissette Garcia
RosasSinEspinas


“Todas las madres son valientes, pero pocas de nosotras -incluso aquellas de diferentes épocas y lugares- son realmente puestas a prueba”, comentó la semana pasada, en la revista Time, Kara Gebhart Uhl, madre estadounidense con un blog dedicado a la paternidad.

Sus palabras iban dedicadas a Stephanie Decker, una mujer que en marzo pasado protagonizó una historia que hasta hoy la mantiene con el título de héroe en Estados Unidos, y que comenzó el día que 36 personas murieron en Indiana, por un tornado de 280 kilómetros por hora que azotó su estado.

Stephanie había ido a buscar a sus hijos, Dominic (9) y Reese (6), más temprano que de costumbre al colegio. Habían anunciado el paso de un tornado, así que todos en Henryville, su ciudad, estaban alertados. Por su parte, la mujer de 37 años se fue directo a su hogar, a esperar lo que el clima traería.

Estaba sola con sus hijos en la enorme casa de dos pisos que había mandado a construir con su marido, Joe, quien en esos momentos, se refugiaba en su trabajo y se iba enterando a través de los medios del camino que el tornado iba recorriendo. Cuando él vio que éste iba directo a su familia, no tardó en llamar a Stephanie para que se protegiera lo antes posible.

“Supuse que estaba segura, y oí el rugido como de un tren, atrás mío. Entonces, supe lo que venía”, relató Stephanie a ABC News. Asustada, la mujer tomó a sus dos hijos y bajó hasta el sótano, sin saber cómo reaccionaría su casa ante el primer tornado que enfrentaba, y asustada del ensordecedor ruido que ésta había comenzado a hacer. Lo que en realidad estaba pasando, era que su querido hogar se estaba destruyendo por completo.

Una vez abajo, cubrió a sus hijos con una manta y luego se lanzó sobre ellos para protegerlos de cualquier peligro. “Recuerdo todo. Estuve consciente todo el tiempo (...) Ellos me necesitaban, así que tuve que ver qué podía hacer”, comentó, recordando la fuerza con la que los protegió, mientras, literalmente, su casa caía a pedazos sobre su espalda.

“¡Mamá, no puedo vivir sin ti! ¡No quiero morir! ¡Por favor, no me dejes morir!”, gritaban los niños bajo su madre, al tiempo que las vigas, muebles, pilares golpeaban a Stephanie. Para cuando pudo tomar conciencia de su propio cuerpo, notó que una de sus piernas parecía haber sido cortada y la otra, aplastada. A esto se sumó la fractura de siete costillas y un pulmón perforado.

“Mi pierna se había cortada o estaba apenas unida. Tomé mi celular y le hice un video a mi marido para decirle que lo amaba”, contó Stephanie. No podía moverse, y tampoco sabía si podría conseguir ayuda pronto y temió que moriría desangrada en su sótano, ahora expuesto al aire.

Fue Dominic el que se armó de valor para salir en busca de ayuda para su mamá. Mientras, Stephanie usó la frazada con la que había protegido a sus hijos para hacer un torniquete en la pierna que claramente estaba cortada. Pero pronto llegó su hijo con un vecino que usó su cinturón para atar más fuerte la extremidad cercenada, y que buscó a tiempo una ambulancia. Una vez adentro del vehículo que la llevaría al hospital, la mujer miró el estado de sus dos piernas y exclamó: “Bueno, hasta aquí llegaron las pedicuras”.

Stephanie estaba a salvo. Ya poco importaba que perdiera la pierna izquierda por sobre la rodilla, y la otra, debiera ser amputada desde el tobillo. “Quiero que estos niños tengan una madre y no quería que crecieran sin mí”, ha comentado la mujer. “Fue por instintos, y fue por proteger a mis hijos”.

No pasó mucho tiempo antes que ella creara junto a su marido una fundación, en un comienzo para pagar sus operaciones y recomenzar la vida con su familia tras perder todo lo material, pero ahora también está enfocada a ayudar a los niños que lo necesiten, a acceder a las prótesis más modernas que haya.

Tras la operación, los médicos pronosticaron que a los tres meses Stephanie volvería a caminar. Pero ya en mayo, se mostró ante todo su país bailando con Ellen DeGeneres en el programa de la actriz. “La gente me dice que soy una héroe. Pero lo que hice fue solo por ser mamá (...) Perder mis piernas no ha sido nada, en comparación a lo que todavía tengo”, dijo en el espacio.




Lissette Garcia
RosasSinEspinas

El Dispositivo Intrauterino (DIU) es un aparato pequeño en forma de "T" que está envuelto en cobre o contiene hormonas y que es colocado en tu útero (matriz) por un doctor. El DIU tiene un hilo de plástico en la parte inferior, que cuelga en el cuello del útero. ¿Estás pensando en utilizar uno? Lee lo que tienes que saber antes de optar por este método anticonceptivo.

Seis conocimientos básicos

1. Los dos tipos: existen dos clases de DIU: el hormonal y el de cobre. El primero funciona con levornogestrel (progestina) y es efectivo hasta por cinco años; el de cobre funciona con hilos de este metal y se puede quedar dentro de tu cuerpo por hasta diez años.

2. Cómo funcionan: el DIU hormonal hace que el moco cervical sea tan grueso que los espermatozoides no puedan entrar al útero y además evita que tu endometrio crezca. El de cobre hace que el útero y las trompas de Falopio produzcan un líquido que es tóxico para los espermatozoides.

3. Para quién es: tú puedes tener un DIU siempre y cuando no estés embarazada, tengas sólo una pareja sexual y no tengas ninguna infección de transmisión sexual. La inserción es mucho más fácil para mujeres que ya han tenido hijos.

4. Efectos secundarios y cuidados: después de que te inserten el dispositivo puedes experimentar cólicos leves y sangrado leve por uno o dos días. Recuerda checar que tu DIU esté en su lugar después de cada menstruación, insertando un dedo en tu vagina y tocando el hilito de plástico. Si no lo sientes, llama a tu doctor de inmediato.

5. Qué tan efectivo es: al utilizar el DIU hormonal, dos de cada mil mujeres se embarazaron en el primer año de uso. Al utilizar el DIU de cobre, seis de cada mil mujeres se embarazaron en el primer año de uso. La mayoría de los embarazos que ocurren con el dispositivo son causados por la expulsión del DIU sin que la mujer se dé cuenta.

6. Riesgos de usarlo: el DIU de cobre puede aumentar el flujo de la menstruación y los cólicos, además de causar sangrado entre cada menstruación. El DIU hormonal puede reducir el flujo de la menstruación y los cólicos. Ninguno te protege contra ninguna infección de transmisión sexual, por lo que debes estar 100% segura de que tu pareja está sano y te es fiel.



Lissette Garcia
RosasSinEspinas

Las relaciones sentimentales entre hombres y mujeres son un constante tira y afloja, matizado con ese extraño e indescifrable sentimiento llamado amor. Sin embargo, existen códigos y señales que hacen más llevadera y menos traumática esa experiencia, como por ejemplo las bien ponderadas interacciones sociales que se generan día a día.

Fiel a la costumbre de entregar claves y ayudar a entender al “sexo enemigo” aportaremos una serie de frases que hay que evitar siempre, a riesgo de desatar la Tercera Guerra Mundial.

Sencillamente estos humildes consejos apuntan a que estas seleccionadas frases pueden ser tomadas como una ofensa o porque podrías salir trasquilado con alguna respuesta que no está entre tus pronósticos.
Obviamente hay muchas más, pero estas son a nuestro entender las 42 frases que jamás debes decirle a una mujer, si quieres vivir para contarlo:
Me recuerdas a una ex
Hoy no, no tengo ganas
¿Llegaste al orgasmo?
Eso no te queda bien
Ya tienes ropa suficiente
¿Cuántos años tienes?
La verdad es que estás gorda
No me pidas eso, que jamás lo haré
Cálmate, por favor
¿Estás loca?
¿Por qué no te callas un rato?
¿Cuánto dinero te gastaste en eso?
Mi mamá lo hacía mejor
No eres tú, soy yo
Revisa mi correo electrónico si quieres
Olvidé nuestro aniversario
Me cae mal tu familia
Creo que debemos tomarnos un tiempo
¿Qué te hiciste en el pelo?
Se ve mal tanto escote
Olvidé mi billetera, ¿pagas tú?
¿Eres virgen?
¿Alguna vez quisiste a alguien como a mí?
Estoy confundido, no sé qué me pasa
No le caes bien a mi mamá
Perdón, pero no te estaba escuchando
¿Te parece si lo dejamos para otro día?
Va a empezar el partido
¿No tienes nada más que hacer?
¿En qué día del mes estás?
Deberías hacerte una cirugía
¿No tienes algo mejor que ponerte?
Con mi ex sólo somos amigos
¿Subiste una talla de pantalón?
¿Estás segura que ese hijo es mío?
Eso me lo regaló mi ex
Te quiero, pero no sé si te amo
No creo en la fidelidad
Vuelvo tarde, no me esperes
No seas histérica
Eres tonta, ¿o qué?
¿Te puedo dar un beso?



Lissette Garcia
RosasSinEspinas