TOKIO, Japón.— TOKIO, Japón.— Una fuga radiactiva procedente de una planta atómica dañada por el maremoto en el noreste del Japón se expandía después que un tercer reactor fue sacudido por una explosión ayer y un cuarto reactor fue afectado por un incendio en un giro dramático de la catástrofe que comenzó hace cuatro días.
El gobierno advirtió que los residentes de las zonas adyacentes deberían permanecer en sus viviendas a fin de evitar ser afectados.
Un incendio afectaba ayer al edificio que alberga el reactor número 4 de la planta nuclear de Fukushima (nordeste de Japón) a causa de una combustión de hidrógeno, según informó el Gobierno japonés.
Ello se suma a los problemas que ya se han registrado en los reactores 1, 2 y 3 de la planta número 1 de Fukushima (Daiichi), que desde el sábado provocaron tres explosiones, la última de ellas ayer, a causa del impacto del devastador terremoto del viernes en Japón.
Según el portavoz del Gobierno japonés, Yukio Edano, el incendio que amenaza al reactor número 4 sigue activo y los equipos de la central nuclear están tratando de controlarlo.
Edano informó de que el fuego se registra en el cuarto piso del edificio que alberga al reactor número 4 y que algunos objetos cayeron a la estructura del reactor, que tiene barras de combustible ya utilizadas y no se encontraba en funcionamiento.
Poco antes, el primer ministro japonés, Naoto Kan ha dicho que aumentan las posibilidades de fugas radiactivas en la planta Daiichi, mientras la empresa operadora, TEPCO, no descarta fusiones del núcleo de los reactores a causa de un sobrecalentamiento.
Según Edano, los niveles de radiación en los alrededores del reactor número 4 superan cien veces el límite legal permitido mientras en el reactor número 3 la cifra es ya 400 veces mayor al tope recomendado.En la planta nuclear número 1 de Fukushima solo se encuentran 50 trabajadores, después de que el grueso de empleados, unos 800, hayan sido evacuados, mientras el Gobierno ha pedido a los residentes en un perímetro de entre 20 y 30 kilómetros alrededor de la central que permanezcan en sus casas y cierren las ventanas.Ayer se registró a primera hora una explosión en la estructura que protege al reactor número 2 de Daiichi, la tercera desde este sábado.
Anteriormente las explosiones sucedieron en los contenedores secundarios de los reactores número 1, el sábado, y del número 3, anteayer, sin que, según el Gobierno japonés, afectasen a sus núcleos.
El primer ministro pidió a la población japonesa paciencia ante los crecientes trastornos en la planta de Fukushima, que han llamad la atencion al mundo por el temor a una emergencia nuclear.Ayer, no obstante, la agencia nuclear de la ONU (OIEA) emitio un mensaje de tranquilidad, al señalar que las radiaciones emitidas hasta entonces desde Fukushima eran limitadas.
VA en aumento la cifra de muertos y desaparecidos
Mientras, numerosos muertos fueron esparcidos por la marea en la costa noreste de la isla, los crematorios están atestados y a los socorristas se les terminaron las bolsas para cadáveres en momentos en que la nación afronta una realidad lúgubre.
El tsunami del viernes que siguió a un potente movimiento telúrico suscitó una crisis en los planos humanitario, económico y nuclear, la cual tendía a agravarse.
Millones de personas aguardaban ayer su cuarta noche sin agua, alimentos ni calefacción en un clima con temperaturas casi gélidas en el litoral asolado por el desastre.
Un funcionario policial dijo que 1,000 cadáveres fueron llevados por las olas y quedaron esparcidos a lo largo del litoral de la prefectura (provincia) de Miyagi. El funcionario solicitó el anonimato debido a políticas del departamento.Con estos cadáveres, la cifra oficial de muertos se elevó a unos 2,800, aunque el jefe de la policía de Miyagi dijo que se calcula poco más de 10,000 personas habrían muerto sólo en esta provincia, la cual tiene una población de 2.3 millones de habitantes.
En la localidad de una prefectura vecina, el crematorio no tenía capacidad para incinerar los numerosos cadáveres."Hemos comenzado las incineraciones, pero sólo tenemos capacidad para 18 cadáveres por día. Estamos abrumados y hemos solicitado a otras ciudades que nos ayuden. Sólo tenemos un crematorio en la localidad", dijo Katsuhiko Abe, funcionario en Soma.
En Japón, la mayoría de la gente opta por la cremación de sus muertos, un proceso que, como una inhumación, necesita en primer lugar el permiso de la autoridad local.
Sin embargo, el gobierno adoptó ayer la medida inusual de dispensar la autorización a fin de que los funerales tengan celeridad, dijo Yukio Okuda, funcionario del Ministerio de Salud.
Incertidumbre pues no llega la ayuda del gobierno.
El doble desastre del viernes ha acarreado penurias inimaginables para las personas en este país industrializado, una potencia de Asia que no había visto una crisis de tal magnitud desde la Segunda Guerra Mundial.
En mayoria de las zonas no hay agua potable ni electricidad, y hay que hacer fila durante cuatro o cinco horas por gasolina. La gente sortea el hambre con sopas de fideo instantáneas o albóndigas de arroz mientras hace frente a la pérdida de sus seres queridos o viviendas."La gente está sobreviviendo con poca comida y agua. Las cosas simplemente no están llegando", dijo Hajime Sato, funcionario del gobierno en la prefectura de Iwate, una de las tres más asoladas por el tsunami."Le hemos solicitado reiteradamente al gobierno que nos ayude, pero el gobierno está abrumado con la magnitud de los daños y la enorme demanda de alimentos y de agua".
Sato indicó que las autoridades locales solicitarán a las funerarias de otros países que les envíen ayuda para enterrar a sus muertos.
La destruida costa ha sido sacudida por más de 150 réplicas desde el viernes, la más reciente de una magnitud de 6.2, que fue seguida de una falsa alarma de maremoto el lunes.
Detectan radiactividad en militares
Por otro lado, el Pentágono informó ayer que 17 militares que participan en las labores de asistencia en Japón dieron positivo a "bajos niveles" de radiactividad y que ordenó reposicionar temporalmente los barcos de la Séptima Flota, con base en la ciudad japonesa de Yokosuka.
Según informó un oficial de la Marina, los militares se encuentran en buen estado y al tratarse de un nivel mínimo de contaminación el personal afectado pudo eliminar la radiactividad con agua y jabón.
La Séptima Flota señaló en un comunicado que decidió mover sus buques y portaaviones lejos de la zona de la planta de energía nuclear de Fukushima Dai-Ichi después de detectar contaminación de "bajo nivel" en el aire donde operaban sus barcos.
El portaaviones USS Ronald Reagan se encontraba 160 kilómetros al noreste de la planta de energía en el momento del escape después del tsunami que siguió al sismo de 9 grados en la escala de Richter que sacudió Japón.
Los afectados son las tres tripulaciones de los helicópteros que estaban realizando tareas de socorro cerca de la zona de Sendai. La radiactividad fue detectada con los instrumentos con los que se suelen hacer los análisis de contaminación como medida cautelar.La Marina explicó que la dosis máxima de radiación que pudo recibir la tripulación a bordo del barco cuando pasó por la zona fue "menor que la radiación recibida de un mes de exposición a la radiación de fuentes naturales como las rocas, la tierra y el sol".
No obstante, como medida de prvencion ordenó que el USS Ronald Reagan y los otros buques de la marina estadounidense que participan en la respuesta al desastre se trasladen fuera de la dirección del viento para evaluar la situación y determinar qué acciones tomar.
Lissette Garcia
RosasSinEspinas
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